Se trata de una pequeña vivienda concebida dentro de los parámetros de la arquitectura moderna con grandes ventanas corridas y pilares que permitan cambios de la distribución de forma más libre. Los arquitectos deciden dejar la estructura de grandes pilares de hormigón vistos y la viga que los une y redistribuir la vivienda en una estructura más adecuada a la forma de vida del siglo XXI: creando un espacio diáfano de relaciones sociales el salón-comedor-cocina. La ubicación de los pilares y la existencia de una sola fachada obligaba a dividir la vivienda en el espacio central social buscado y que serviría de distribuidor para acceder a los espacios más privados destinados a dormitorios. El gran ventanal se organiza con una carpintería de tres carriles que permite recoger las ventanas en un tercio de la luz consiguiendo una gran comunicación interior-exterior y con ello la vivienda se convierte en una gran terraza durante los meses de verano. La celosía de aluminio instalada permitirá conseguir privacidad cuando los ventanales estén totalmente abiertos a la vez que permite la ventilación natural. Esta celosía permite captar la luz solar para calentar en invierno y en verano un control solar personalizado que evitará el calentamiento excesivo, ahorrando en ambos casos el consumo de energía. Se ha instalado como energía para calefacción y climatización el sistema de aerotermia. Con la distribución realizada, las instalaciones ejecutadas y el diseño de una fachada que permita el control solar, el inmueble se ha convertido en una vivienda muy eficiente energéticamente.
El edificio se sitúa en una parcela con una ligera pendiente y hacia el Norte se orienta hacia el pueblo, con importantes vistas hacia el castillo. La orientación solar, la pendiente existente en la parcela y las vistas hacia el pueblo de Castro Caldelas dan las pautas para la ordenación del programa de necesidades, ubicándose las zonas públicas hacia las vistas del pueblo y las privadas en orientación óptima, Este-Oeste. Se pretende crear un edificio que se cierra hacia la calle deacceso, ya que éstas son las vistas menos favorables. El edificio se sitúa longitudinalmente en la parcela, se creará un volumen independiente, autónomo, anclado al terreno en el que se ubica, como si de un barco encallado en la arena se tratase. Para el desarrollo en planta y en sección se aprovecha la topografía del terreno a la que se adapta el edificio. La decisión de situar la zona pública orientada hacia las vistas (lindero Norte) y en la situación más lejana de la calle de acceso al Toral, obliga a crear un recorrido longitudinal a lo largo del edificio. Este recorrido se bifurca en sección, creando una rampa descendente para los vehículos y un corredor al nivel de la calle de acceso, para los peatones. En la cota de la calle de acceso se ubica la zona pública. A partir de este nivel el edificio asciende creando espacios más privados y con altura decreciente a medida que aumenta el grado de privacidad. Se crea un gran vestíbulo que recorre longitudinalmente el edificio, en el que se manifiesta esta sección ascendente. En uno de los extremos de este recorrido se ubica un gran ventanal que mira hacia las vistas del pueblo y en el extremo opuesto un patio interior plantado con hortensias, que introduce el verde del exterior en el interior. Se pretenden crear cuatro viviendas con sus respectivos espacios al aire libre privados.Los dos tipos de viviendas se desarrollan como viviendas adosadas. Las viviendas más pequeñas, de un dormitorio, tienen dos niveles y las dos más grandes tres niveles. En nivel más bajo se desarrolla la zona de estar, uso más público y con acceso inmediato al espacio libre exterior privado, y en sendas entreplantas que se vuelcan hacia el espacio público, se desarrollan estancias de uso más privado (dormitorios). La imagen exterior del edificio se pretende que sea la de un edificio cerrado, hermético, con una “mirilla” que otea el pueblo. Se pretende que sea un edificio con carácter unitario, con masa, como un volumen rotundo y bien definido que se ancla en el terreno.
Recibimos el encargo de reformar una pequeña vivienda en el centro de Madrid, es un inmueble con muchos huecos pero todos ellos hacia dos patios interiores. En el proceso de demolición se descubrió en el techo de la vivienda una losa de hormigón que se decide dejar vista dado su valor constructivo. Además la vivienda se divide en dos partes por la existencia de una muro de carga lo que dificulta la nueva distribución. Se decide crear un gran espacio diáfano central que servirá de distribuidor para acceder a los dos dormitorios. Se crea una distribución que responda a las necesidades del siglo XXI, dormitorio principal tipo suite con baño y vestidor, aseo, dormitorio con ducha y lavabo y un gran espacio de relación destinado a salón-cocina-comedor. La encimera que se pliega crea una zona de servicio que responde funcionalmente según su ubicación. Las zonas de servicio se conciben como volúmenes que tocan el techo para con ello crear continuidad visual en el espacio. Se usan estos volúmenes para iluminar los espacios de forma indirecta ya que no existen falsos techos. Se elige un solado de gres que dialoga con el techo de hormigón a modo de simetría. Las paredes desnudas de revestimiento aportan un interiorismo que busca dejar los materiales en su estado primigénio, sin acabados que oculten su textura y color.
El proyecto parte de una vivienda dividida en muchas estancias pequeñas, algunas de ellas incluso sin iluminación ni ventilación natural.
Para adaptar la vivienda a las necesidades actuales, se elimina toda la tabiquería existente así como el revestimiento vinílico existente como solado.
Con estas última operación se descubre una baldosa hidráulica original de la vivienda, es decir, de 1915, que decidimos recuperar. Cada estancia original presentaba su dibujo propio lo que nos presentaba una nueva vivienda con la huella de la anterior. La segunda operación importante pretende conseguir un espacio más diáfano y adaptar la estructura de muros de carga, apropiada para una distribución de principios del siglo XX, a las necesidades de principios del siglo XXI. La decisión fue cambiar la ubicación de la cocina, pasando de ser una habitación cerrada a estar integrada en el espacio principal de salón. El resto de la reforma busca jugar con el volumen de la vivienda, creando «cajas» que delimitan superficies, sin tocar el techo, ampliando con ello el espacio. Se aprovechan estos volúmenes para introducir la iluminación, que será indirecta.
La estética de los distintos dibujos de las baldosas hidráulicas se enfatiza recercándolas con madera maciza de roble que los remarca en un proceso de arqueología que manifiesta en una vivienda del siglo XXI la forma de vida de finales del S. XIX principios del S. XX, así como los materiales empleados en ese momento, además de las baldosas, también el ladrillo macizo que ahora queda visible. Se mejora la eficiencia energética con nuevas carpinterías y aislamientos, que mejoran el confort y reducen el consumo.
Para la reforma de esta vivienda existía un condicionante muy relevante, que era su ubicación, en planta semisótano, lo que complicaba la iluminación y ventilación natural. La reforma pretende crear un espacio diáfano con materiales naturales que creen un espacio acogedor e introvertido con el que la ubicación en semisótano pase a un segundo plano. Con la demolición se descubre que la estructura es a base de pilares empresillados y roblonados que se quedarán vistos al igual que la viga que los une. Para aumentar la visión espacial se introduce dentro del espacio un volumen destinado a baño y vestidor que delimita estancias con distintos usos y separa la zona más privada con dos dormitorios de la más pública destinada a salón-comedor-cocina. El nuevo volumen no llega al techo y se aprovecha para instalar la iluminación indirecta que enfatiza el espacio con una altura importante. La iluminación indirecta se lleva tambiuén al suelo que ilumina la pared de ladrillo visto. El resultado es una vivienda de dos dormitorios con materiales que crean un ambiente acogedor y una moderna distribución.